palabras privadas

MI ESTANQUE


Ayer tuve un sueño, madre,
arañaba con mis manos
la tierra del jardín
y de allí brotaba todo
lo que no quiero que veas:
el dolor que se quedó,
como agua en un estanque,
quieto,
formando un microcosmos
de sollozos a escondidas
de miedos desdentados y sedientos
cansados ya de hacer de malos.


La ilusión, tronchada
cuando apenas era un brote:
vida tierna en mis entrañas,
y el olor,
agrio y desmedido
del fracaso.
Marta Uma Blanco
Pintura de Adela Francés

2 comentarios:

MAYA dijo...

Marta: Hermoso poema, muy doloroso-"El agua se quedó, como un estanque quieto", eso es fuerte. Muy fuerte. Tus poemas desde el primero que lei del niño de agua siempre tienden a ser melancólicos. Pero muy profundos.

Un abrazo,

Maya

Marta Uma Blanco dijo...

Gracias, Maya, por tu comentario, a veces la escritura es la válvula por la que escapa todo aquello que en la vida cotidiana no tiene salida.
Un abrazo muy fuerte
Marta Uma